viernes, 21 de enero de 2011

Entrevista a Hans Cáceres, polémico productor de televisión

Hans cáceres Es el cerebro detrás de programas como No Somos Ángeles (NSA),  Baile de estrellas y Operación Fama. Odiado y admirado, el productor chileno asegura que no le teme al fracaso y que está muy orgulloso de su éxito. Cree que la televisión en Bolivia se ha vuelto más competitiva.

— ¿Se siente el rey Midas de la televisión?

— (Ríe) Yo diría que es una responsabilidad y un problema a la vez. Siempre estoy en el ojo de la tormenta, no tengo margen de equivocarme porque hay una cantidad increíble de gente que ve lo que hago. Es una mochila que tengo puesta desde hace 12 años.

— ¿Le gusta generar polémica?


- Las polémicas siempre estuvieron ahí, sólo que antes no se atrevían a sacarlas en televisión. Yo no busco la polémica, tengo cinco periodistas y ellos buscan la información, yo soy el director del programa. Ellos están a las dos de la mañana buscando noticias, yo a esa hora estoy durmiendo en mi casa y, a veces, soy el último en enterarme de lo que pasa. Tengo  varios asistentes y un gran equipo.

— Mario Méndez es uno de los más tenaces de su equipo, ¿no estaba enojado con él cuando dejó ‘En Hora Buena’?

— Yo no, él es un chico talentoso. Me pidió una oportunidad y, cuando hubo el espacio, se la di.

— En NSA se maneja mucho el término de noticias exclusivas, ¿esto es importante para usted como productor?


— Es la aspiración de todo productor, a nadie le gusta ser segundo, a todos nos gusta ganar y no ser plato de segunda mesa. Uno siempre quiere dar el primer golpe porque es algo que el público valora, porque la gente sabe que va a tener lo que quiere ver. Una exclusiva tiene valor en rating y en auspicio. Son golpes periodísticos.

— NSA es blanco de muchas críticas por su formato, ¿cómo maneja estos comentarios?


— El formato que hago es algo que se viene haciendo de tiempo atrás, entonces no sé por qué la necesidad de satanizarlo, yo no he creado nada. Yo sólo he adaptado formatos que  ya existen. La gente elige lo que quiere ver y el público puede ser muy infiel por el control remoto, que para mí, es el invento más desgraciado (sonríe). El público ve programas y no canales, así que cuando dejas de gustarles te cambian y uno tiene que estar pensando siempre en cómo hacer para que regresen.

— ¿Por qué dejó Chile?

- Yo sentí que mi aporte iba a ser más importante aquí. Ahí fluye el talento, hay mucha competencia y uno está ahí nomás.

— ¿Cuánto ha cambiado la televisión en Bolivia, según usted la ve?

— La gente ya se da cuenta de cuándo un programa tiene producción o no, de cuándo tiene contenido o no, pero hay algunos retrasos todavía. La tele se ha vuelto competitiva.

— ¿Eso es bueno o malo?

— Se parece a lo que se hace en otros lados, no digo que sea bueno, pero ha generado otros espacios. Los canales se están poniendo las pilas. Uno no compite para perder sino para ganar y creo que eso está más en serio y para triunfar, a veces, debes generar nuevos refuerzos o robarlos, es parte del negocio.

— ¿Alguna vez fracasó en alguna producción?

— Casi siempre me ha ido bien, un programa que no funcionó mucho fue Al límite, en Unitel, que estuvo cuatro meses al aire.

— ¿No le teme al fracaso?

— Yo estoy preparado para el fracaso, cuando salí de Unitel pasé un año sin trabajar. La tele sigue funcionando sin uno y así entendí que nadie es imprescindible en este negocio, porque al contrario de lo que muchos creen, la televisión es la que te deja y no al revés.

— Si no fuera productor, ¿qué haría para vivir?

— No sé hacer otra cosa que televisión, si pudiera hacer algo más, de seguro lo haría, porque, a veces, me canso y me estreso.

— ¿Qué le falta a la televisión boliviana?

- Le falta programas estelares, no existen y quizás me anime a hacerlo.

jueves, 13 de enero de 2011

Entrevista a Norah Valverde, directora del Ballet Folklórico de la UCB

En todas las ediciones de este blog destacamos la labor de las diferentes Academias de Danzas Folklóricas que existen en el país por el apoyo intensivo a la preservación de nuestra cultura. Sin duda una de las representantes más destacadas es Norah Valverde, directora del Ballet Folklórico de la Universidad Católica de Bolivia (UCB), quien tuvo la oportunidad de visitar varios países llevando una muestra de todos los ritmos que se bailan en el país. Fue acreedora de varios reconocimientos dentro y fuera de nuestro territorio nacional. Hablar con ella nos hizo tomar en cuenta que detrás de cada danza, de cada ritmo hay una larga historia que deberíamos tomarla en cuenta.

¿Quién es Norah Valverde?

Es una ciudadana paceña, hija de Ángel Valverde y Olga Tapia, esposa de Erick Torrico y madre. Licenciada en Ciencias de la Comunicación, nacida bajo el signo de Cáncer, ama la historia, la música y la danza. Apasionada con lo que hace.

¿Qué funciones desempeña actualmente?

Desde hace 24 años soy fundadora y Directora del Ballet Folclórico de la UCB “San Pablo”, en La Paz y hace 14 años soy docente de la materia de Etnografía y Folklore de la Facultad de Administración Turística de la misma institución.

¿Cómo y cuándo nació su inclinación por la danza?

Empezó mi gusto por la buena música boliviana gracias a mi papá, con quien escuchábamos a grupos como “Los Ruphay”, “Los Jairas”, entre otros. La danza estaba inmersa en mí desde muy niña; tendría 6 años cuando ya soñaba con ser bailarina, la sala de mi casa era mi escenario.

¿Cómo fueron sus inicios en este arte?

Tuve la suerte de estar en el Colegio “Lourdes”, donde había prácticas como la elección de la Ñusta y las danzas nacionales eran muy importantes en los aniversarios del establecimiento. Siempre participaba en ellas, la instructora en el colegio era la señora Chela Urquidi, quien nos daba clases de baile folklórico.

Muchos dicen que hace años las danzas bolivianas no eran tomadas en cuenta como ahora, ¿cuál es su criterio?

Es verdad. Se tiene que saber que momentos históricos como la guerra del Chaco hicieron posible que por primera vez lo bolivianos se conozcan y sientan ese espíritu nacionalista; luego vino la revolución de l952 que integró al campesino a la vida político-social del país y propició, a su modo, que empecemos a ver nuestra cultura de modo diferente, reforzando nuestra identidad. Después, por los años 60’s, grupos de jóvenes citadinos incursionaron en la música folklórica como una forma de rebeldía frente a la idea de que la música folklórica “era para los indios”. Ahora felizmente la situación es diferente: los urbanos nos sentimos muy orgullosos de bailar danzas folklóricas y además buscando cada día conocerlas mejor y danzar con niveles de excelencia.

¿Cuál es la característica de las danzas nacionales?

Las danzas bolivianas se caracterizan por estar “vivas” y poseer la virtud de contener y expresar nuestras identidades. Las danzas bolivianas son el reflejo de la diversidad cultural; cada una de las regiones de Bolivia cuenta con danzas que se distinguen por su colorido, variedad de formas y diversidad de pasos que la componen.

¿Cuál es la danza que más le gusta?

La cueca boliviana, que por su naturaleza es una danza de amor y que, interpretada con pasión, es una forma de expresar mejor los sentimientos.

¿Tuvo la oportunidad de salir del país como bailarina?

Sí, muchas veces, primero junto al Ballet Folclórico Nacional, cuando estaba dirigido por el Profesor Manuel Acosta, elenco al que pertenecí por diez años.

¿Cuál fue la respuesta del público del exterior?

En el exterior casi siempre somos el país más destacado, el que tiene mayor variedad y belleza en sus danzas, que derrochan colorido y fuerza, aparte de que están dotadas de profundo sentido cultural y en su mayoría esta representado por la identidad nacional como es la chola.

¿Qué opina de la polémica que hubo cuando una representante del Perú dijo que la diablada era danza peruana?

Primero, pienso que fue un atrevimiento y me parece terrible que no haya habido una respuesta contundente y eficaz de parte del gobierno. Carecemos de políticas culturales de promoción y resguardo. Tendría que estar claro que la diablada es de origen boliviano, al igual que otras danzas, para evitar que algún otro país se la quiera apropiar. No tenemos la capacidad de protección de lo nuestro porque no contamos con suficiente y sólida investigación en estos temas ni con gente entendida en la materia que en el ámbito diplomático pueda hacer la defensa correspondiente.

¿Los bolivianos hacemos lo suficiente por difundir nuestra cultura?

No, nada es suficiente. El recurso más indicado para llevar adelante esta labor, por ejemplo, son los medios de comunicación pero la mayoría le da muy poco espacio a la difusión de hechos culturales de carácter nacional. No tenemos horarios estelares ni coberturas específicas en los periódicos, como sí ocurre con el deporte. Se otorga mayor valor a lo que viene de afuera, sabemos más sobre los artistas internacionales.

¿Cuál es la respuesta del público paceño a las coreografías que van presentando los diferentes ballets?

Es un caso muy especial. Lo que yo puedo detectar es que a los paceños nos gustan mucho los espectáculos de danza, es tanto así que en los últimos años ha habido una gran proliferación de elencos en todos los géneros de danza que me confirman que se tiene público para todos los gustos. Con respecto al hecho coreográfico es todavía un campo que se debe estudiar y potenciar; en él juega un importante papel la creatividad del director del elenco que hace posible poner en escena una propuesta original, innovadora y con un sentido de hacer de este arte un medio para comunicar y que además enriquezca los conocimientos del público.

¿La danza puede tomarse como una profesión o solo es hobby?

En varios países incluso limítrofes ya se cuenta con universidades que tienen carreras que ofrecen cursos de licenciatura en danza. Está ya reconocida como una profesión, aunque es claro que eso sucede en el caso de quienes toman a la danza de forma seria. Una persona que se dedica a la danza lo hace por vocación. Es distinto, por supuesto, cuando sólo se tiene el gusto de bailar para una en una festividad folklórica anual; en cambio, los practicantes dedicados a la danza escénica buscan la profesionalización mediante ensayos y preparación constantes. La danza es un arte.

La ropa de las danzas se fue estilizando con el tiempo, ¿cuál es su opinión?

Si bien sabemos que la cultura es dinámica, esto se debe tomar con responsabilidad y con coherencia respecto de las tradiciones. En muchos casos el vestuario de las danzas folklóricas está en manos de bordadores que, aunque virtuosos, no tienen mucho conocimiento sobre lo que se debiera hacer con la preservación y valorización de la cultura. Y en muchos casos este vestuario esta diseñado por la persona más entusiasta o dirigente de grupo que no cuenta con el respaldo teórico de lo que significa su danza.

En pocas palabras:

Si no fuera instructora de ballet: Periodista.
Si no fuera la UCB: Mi empresa
Canción favorita: Nacional: La cueca “Soledad” de Simeón Roncal, extranjera, “Don’t let me down” de “Los Beatles”
Bailarina que admira: Ana Pavlova, por innovadora.
Si tuviera una varita mágica: Borraría la injusticia
Hincha de: Bolivia
Plato favorito: Langostinos
Plato que mejor le sale: Pollo al champiñón
Dieta que aconseja: Mucha fruta
Personaje que admira: Marcelo Quiroga Santa Cruz
Frase de su vida: Dos, “Bailar es expresar con el cuerpo lo que quiere decir el alma” (propio) y “La música es lo único que hace brillar el fuego que todos los hombres llevan en su alma” (Ludwig Van Beethoven)

lunes, 10 de enero de 2011

Entrevista a Paola Lorena Carrasco Rocha, modelo y empresaria

Paola Lorena Carrasco Rocha es cochabambina y modela desde que tenía alrededor de 13 años, fue imagen de Sedal, Ceramil de Coboce y de TVO, pero actualmente está dedicada a su vida profesional y con mucho éxito, aunque no ha descartado por completo el modelaje.

¿Qué estudiaste?

Estudié dos carreras, Ingeniería Comercial y Administración de Empresas, ambas en la Universidad Católica. Es que pensaba hacer una especialidad en el exterior y estudiar estas dos carreras, que se complementan, me ayudaba para eso.

¿Actualmente sigues con tus estudios?


Sí, ya hice una maestría en la UPB, en la que tuve buenas notas y eso me abrió paso para hacer un doctorado en Economía en España, así que este año debo viajar. Pero además me voy a vivir a La Paz por trabajo, porque voy a ser la Jefa de Productos en el Banco de Crédito.

¿Esperabas que te vaya tan bien?

La verdad me siento completa, yo creo que Dios define nuestros caminos y siempre me encomiendo a él.

¿Piensas seguir modelando?

Si esta actividad se puede acomodar a mis horarios, seguro que sí. Siempre he trabajado como modelo independiente por esa razón, me gusta ser dueña de mi tiempo. Estar en una agencia demanda dedicación y no me gusta fallar en mis compromisos.

Entrevista a Luis Hector Cristaldo "puedo dar lo último y mejor"

Luis Hector Cristaldo
Luis Héctor Cristaldo Ruiz Díaz Nació en Formosa (Argentina) el 31, agosto 1969. Posición: Volante Su trayectoria Tiene dos hijos: Maicol (20) y Héctor (5), ambos juegan al fútbol y estudian en la Argentina. Proviene de una familia numerosa, que está integrada por sus papás Félix y Gregoria. Destaca que son ocho hermanos: Eva, Ángela, Rosa, Lidia, Julián, Ramón y Esteban. Luis es el menor de la familia. Una vez que se quedó en Santa Cruz, salió bachiller del colegio Latinoamericano. Le gusta leer historietas, no libros, porque no tienen dibujos.

— ¿Realmente estás en condiciones de seguir en el fútbol?

— Seguro, si no, mejor me quedo en casa. De verdad te digo, si creo que puedo ser un perjuicio más que un aporte en The Strongest, no sigo. Pero quienes están cerca mío ven que desde el año pasado yo me cuido, descanso, me entreno.

— ¿Ésa es la receta para seguir?


— Siempre me he cuidado, más allá de que hubo ese problemita (dopaje) y me acusaron de cosas que nunca hice. Siempre fue mi actitud de estar cuando más me golpean. Ahí es que más ganas tengo. Me duele eso de seguir como extranjero y que las cosas no cambien.

— ¿Eres consciente de que no eres el de hace 10 años?

—  Es así, no soy el mismo de hace dos años, las cosas cambian mucho, pero en mi caso para bien y soy honesto al decir que estoy bien para seguir este año más.

— ¿Cuándo asumirás que te tocará despedirte y dejar el fútbol?

—  Yo ya asumí que pronto dejaré el fútbol, estoy tranquilo. Esta ocasión del Tigre es mi opción de decir adiós como deseaba, jugando en un club grande. Néstor (Craviotto) ya me vio el año pasado, le agradezco la opción que me da. Él no echará por la borda su trabajo, vio que no estoy jugando y que puedo dar lo último y mejor de Cristaldo. Por todos los medios voy a buscar no defraudarlo y darme al máximo.

— ¿Qué le dices al hincha que aún se pregunta si podrás?

—  Que lo único que tengo en mi cabeza es ayudar al Tigre, no tengo otra intención. Si supiera que no puedo, de verdad me hago a un lado. Además, para mí es fácil seguir como ayudante técnico. No me gritan, no me presionan, yo anoto mis apuntes y tranquilo.

— ¿No quieres estar tranquilo?


—  Creo que pongo en riesgo parte de mi carrera, pero no me interesa. Yo por el Tigre voy a dar siempre la cara, bien o mal, pero la voy a dar. Sé que puedo ayudar. Nunca he sido un cobarde y no lo voy a ser ahora. Siempre que pude dar la cara, lo hice y así será.

— ¿Te gustaría jugar como lo hiciste el 97 en Bolívar, más toque y menos correr?

—  Yo me adapto al puesto en el que me coloquen. Me dicen de lateral y mi cabeza creo que ya se pone el chip y al momento me desempeño así. Pero bueno, ahora estoy a las órdenes del entrenador.

— ¿Dirás adiós con la camiseta de The Strongest?

—  Sí, de aquí ya no más. Mi despedida está decidida, lo haré en un club grande que me permite hacer eso. Yo sé que la gente hablará, pero mis compañeros me piden que no haga caso, porque ven mi trabajo.

— A más de 20 años en el fútbol liguero, ¿qué sensación te deja todo lo que te tocó vivir?

—  Espléndido, magnífico. A pesar de algunas cosas, con el fútbol para mí fue todo felicidad pura. Siempre me sentí bien. Es lo que más me gusta, amo el fútbol. La verdad es que nunca pensé en el fútbol para ganar plata, de verdad. Yo jugaba al fútbol porque me gustaba, y bueno, casi todo se dio de golpe, lo que un jugador pueda querer. Mirá, ahora, a mi edad y con todas las cosas que pasé, el fútbol es mi alegría.

— ¿Cómo llegaste por primera vez a The Strongest?


— Llegué el 2002, en un momento como ahora, pensaban que estaba acabado, que el equipo no estaba bien, pero nada que ver, demostramos lo contrario. El 2003 se ganó dos títulos y el 2004 uno. El 2005 lo perdimos por rencillas entre jugadores. Teníamos dos partidos en La Paz ante Bolívar y Blooming para definir el título a nuestro favor, pero a veces los jugadores no pensamos y esas rencillas nos hicieron daño y perdimos un campeonato que lo teníamos en la mano.

— ¿Qué rencillas hubo?


—  No, no sería bueno sacarlo ahora. Hubo orgullo tonto, cuestión de dinero, de cobros que unos tenían y otros no. Uno se enojó, otro no quería esperar. Eso se notó en los partidos. Hubo peleas entre nosotros, expulsiones y ahí echamos por la borda todo el trabajo del año. Fuimos tontos, no vimos el beneficio de todos.

— Si retrocedes en el tiempo, ¿recuerdas tu debut liguero?

—  Primero siempre recuerdo que tras el Sudamericano Sub-20 que jugamos con Bolivia en Argentina, Carlos Valverde nos llevó a Jiguchi y a mí a Oriente. Entonces debuté a los 20 minutos del segundo tiempo ante Destroyers, me hizo debutar (Wálter) Cata Roque.

— Luego se habló de uno de los pases más caros de club a club, de Oriente a Bolívar.


— Primero, que estoy agradecido a Bolívar y a don Mario Mercado. No sé, pero dicen que de Platiní fue el primer pase más caro al exterior para esa época. Pero para que yo llegue a Bolívar de Oriente, don Mario pagó 300.000 dólares, no sé si hasta ahora un club pagó ese monto por un jugador entre equipos nacionales.

— ¿Cómo te fue en Bolívar?


—  Muy bien y además me tocó jugar de ‘10’ en el torneo del 97, luego de la desgracia que pasó con Ramiro Castillo. Imagínate, jugar así en Bolívar, que tuvo siempre a los mejores ‘10’ de la historia del fútbol boliviano.

— ¿Qué recuerdos?

—  Salimos campeones cuando le ganamos a Wilstermann, precisamente hice el gol del 2-1. Luego, en Copa Libertadores del 98 con Peñarol y Nacional nosotros salimos primeros de grupo, le ganamos a Peñarol en Montevideo y bueno...

— ¿Cuál es la identidad de juego de esos tres grandes en los que jugaste?


—  En Bolívar es la técnica, el estilo bonito que tiene; en el Tigre es la garra, donde hay que meter y meter; y Oriente es mucha pasión. En los tres clubes la pasé bien, me adapté.

— ¿Y Guabirá?

—  También la pasé bien, desde jugar en la ACF, la Simón Bolívar, la AeroSur del Sur y muy poquito la Liga. Y tampoco quiero olvidarme de Ciclón, donde también la pasé muy bien.

— Sí hablamos de los clubes en el exterior, ¿a quiénes deseas destacar?

— Estoy feliz por haber jugado en Cerro Porteño, del Paraguay, pero siempre me hubiese gustado ir más lejos. Pude irme a Independiente de Argentina, al Panathinaikos de Grecia, al Brescia de Italia, al Fluminense del Brasil, cosas concretas que yo hablé, pero en esa época el famoso pase truncó mucho.

— ¿Qué pasó en Mandiyú de Corrientes en Argentina y en Sporting de Gijón, de España?

— Fue lo peor que pasé debido al tema económico, porque no me pagaban, pero no se puede jugar así. Yo estaba allí en España y no ganaba, vivía con mi dinero que había ganado en Bolivia. ¿Cuál era el chiste? Me tuve que venir.

— Si vamos más atrás ¿qué evocas de tus primeros pasos?

— Tantas cosas, que desde los 10 años jugaba en la selección de mi pueblo un torneo de Sub-12, durante dos años jugué ese torneo, luego la juvenil y después fui parte del club Vélez Sarsfield, que jugaba en Primera desde los 15.

— ¿Tu padre influyó?

—  Sí, con toda seguridad, fue el primero, porque él era dirigente del club Vélez, de la primera de Formosa, entonces andaba de aquí para allá con ese afán de los dirigentes y yo lo acompañaba y desde niño jugué en serio.

Periodista:Rafael Sempértegui - La Paz

domingo, 26 de diciembre de 2010

Entrevista a Paola Virrueta, conductora de televisión

Paola Virrueta Orgáz, proviene de un hogar muy unido, es hija de Miguel Angel Virrueta e Isabel Yolanda Orgáz. Su familia ha construido en ella una base de apoyo muy sólida, se abrió paso de a poco en los medios de comunicación ya que desde pequeña soñó con ser periodista y luchó para lograr ello. El nacer en el seno de una familia entusiasta la ayudo a ser clara en lo que respecta a definir sus alcances reales, por ello con mucha firmeza dice que los jóvenes deben saber a qué se van a dedicar y cualquiera que sea su decisión deben luchar por lo que quieren.

La frescura y sencillez de Paola no son una característica que se denota al verla en la pantalla chica, sin embargo, amable lector, esta simpática joven es bastante alegre y jovial, muy preparada, con muchas metas por cumplir y como todos los jóvenes está disfrutando de la vida fusionando responsabilidad y diversión.

La presentadora de “Notivisión” de la Red Uno de Bolivia, muy amable accedió a la entrevista que este suplemento le solicitó. El ambiente de maquillaje del medio en el que trabaja, fue el lugar donde nos recibió y comentó algunos detalles desconocidos de su vida.

¿Quién es Paola Virrueta?

Una persona que piensa mucho en las cosas que quiere, siempre va detrás de sus sueños por más complicados que se vean, muy luchadora porque siempre se levanta pese a las innumerables caídas que tuvo. Siempre va a estar de pie y buscando soluciones si hay algún problema.

¿Qué querías ser de pequeña?

La verdad periodista, de más chica quería ser detective privado y como eso no era tan racional busqué algo parecido y decidí ser periodista.

¿Cómo era tu niñez?

Fui muy feliz, tengo una familia muy querida, con mi papi y mi mami, además era la única mujer entre dos varones que me llevaban cinco y seis años respectivamente, como era la más pequeña era la más mimada sobre todo de mi papá. Con mis hermanos jugaba desde espaditas, lucha libre, no era muy femenina, jugaba más cosas de hombres, me trepaba los árboles, me iba a los cerros, me divertía mucho.

¿Cómo eras en el colegio?

Era tranquila, era pésima para los números, fui mala para matemáticas, química y física. Me gustaba hacer cosas extra colegio para ocupar mi tiempo, era amiguera, todo el colegio estuve en el Instituto Educativo “Los Pinos”, por ello tengo amigas de muchos años y otras que fui conociendo, tengo gente muy querida.

¿En la Universidad?

Empecé a trabajar antes de terminar el primer año de mi carrera, llegó un momento en el que tenía dos o tres trabajos más la Universidad y por eso llegaba a clases tarde con mi bolso grande porque llevaba ropa para cambiarme para las diferentes actividades que tenía, era la que llegaba ajetreada y se iba volando.

¿Cómo llegaste a los medios?

En el primer semestre hacíamos talleres de locución de radio y casi al culminar, un amigo nos dijo a una amiga y a mí que estaban buscando gente en la “Stereo 97”, mi amiga no se animó y yo sí, no quedé para esa vez porque eran horarios muy largos y no podía. Meses más tarde me encontré con el director de la radio y empecé a trabajar terminando diciembre, a los seis meses empecé a trabajar en televisión, haciendo un programa de música en Cadena A, luego nos fuimos a canal 7, pero yo seguía con las ganas de hacer noticias y una entrevista en El Diario en la que me dieron portada decía “Paola quiere hacer periodismo”, desde esa vez recibí llamadas para trabajar en prensa y me quedé en el 7 haciendo prensa, cubría de todo, sociales, protestas, marchas, de todo, era chistoso, el director y el jefe de prensa me querían llevar a todo lado. Después me invitaron a la Red Uno y estoy casi cuatro años y medio.

¿Cómo fue tu primer día al aire?

Me puse muy nerviosa, hicimos un programa grabado, fui a mi casa a esperar a que salga al aire, estaba en mi cuarto dando vueltas de un lugar a otro, seguía muy nerviosa. En tele fue muy rápido, me dijeron “Pao” entras a grabar, que la maquillen y entra, así que no tuve tiempo de ponerme nerviosa ni nada, así que me senté y empecé a hablar.

¿Muchos televidentes dicen que eres seria?

Sí, mucha gente me dice en la tele te ves más seria, mayor, la verdad es que para mi trabajo siempre preferí ese perfil sobretodo en las noticias, pero seria no soy para nada, detesto estar enojada, renegando, me encanta hacer bromas y molestar a todo el mundo.

¿Cómo divides tu tiempo?

Por el momento estoy en el canal y haciendo otros proyectos que no tienen que ver con medios de comunicación, a principios de año también estuve haciendo radio pero el proyecto no funcionó.

¿Estás en el limbo de tu carrera?

No, espero algo más, nunca paro de aprender y nunca debemos dejar de hacerlo, yo espero en algún momento tener la cabeza blanca mirar atrás y decir esto es lo que hice.

¿Pensaste en la política?

No, para nada, si uno la critica mucho desde acá. Mucha gente inmersa en esto tiene buenas intenciones y piensa poner orden y buscar el desarrollo de su región, sin embargo esa no es mi meta, puedo contribuir al país desde donde estoy.

¿Crees que la Ley antirracismo afecte tu trabajo?

Esperemos que la Ley llegue a ser clara porque hay artículos como el 16 y 23 que no están claros. Esperemos que se solucione esto y que la Ley no se adapte a ninguna situación ni sector.

¿Algún proyecto mediato?

Estoy esperando, son sorpresas, es como cuando uno pide un deseo no hay que decirlo porque si no, no se cumplen, hay proyectos y puede haber cambios el 2011.

¿Qué significan tus papás?

Mi inspiración, mi papi falleció en 1998, le tocó luchar mucho, perdió muy joven a su papá y su hermano, sufrió la dictadura porque asesinaron a su hermano, fue uno de los abogados que estuvo en el juicio contra García Mesa, me tocó verlo pasarla muy duro, lo vi crecer profesionalmente porque fue un abogado destacado y muy querido, era gracioso, divertido, le encantaba hacer bromas por eso es mi inspiración al igual que mi mami, quien se quedó con tres hijos cuando falleció mi papá, fue complicado para ella porque yo estaba en plena adolescencia y mis hermanos en la Universidad, era difícil le tocó luchar mucho y nunca paró.

¿Alguna anécdota?

En colegio me gustaba escribir poemas, teatro y de todo, una de esas veces escribí una obra de teatro, la dirigí y actué, hice absolutamente todo y en la primera escena donde salía disfrazada se me olvidó el texto que yo misma había escrito. 

Entrevista a Claudia Mansilla de Bedoya, modelo y presentadora de televisión

Es una de las mujeres más lindas de Bolivia, ella es Claudia Mansilla, destacada modelo, presentadora de televisión, excelente deportista, esposa y madre de familia.

El hogar de está elegante dama está conformado por su esposo Rodrigo Bedoya con quien lleva casada más de 10 años de feliz matrimonio y sus hermosas hijas Rebecca (9), Ariana (8), y Deborah (4) Bedoya, que son sus grandes amores. La joven empresaria estuvo radicando por siete años en la ciudad de La Paz y hace tres que retornó a embellecer aún más su tierra natal. Claudia actualmente trabaja medio tiempo en una empresa familiar y el resto del día lo dedica a su hogar.

¿Quién es Claudia Mansilla?
Soy una persona agradecida con Dios, con la vida, muy apasionada con las cosas que hago. Con los años, cada vez más organizada, hiperactiva, exigente, pero no perfeccionista, lo perfecto es enemigo de lo bueno.

¿Cuál es la clave para ser una mujer elegante?
Yo creo que es una combinación de algo que es innato, que llevas por dentro y también de una escuela que se va alimentando con el tiempo, que es tu vida, tu alrededor. La elegancia para mí es un todo, un estilo muy completo. En mi caso, hay días que prefiero vestir más moderna, o casual, o sexy, depende de mi estado de ánimo.

¿Si el presidente Evo Morales le pide que asesore su imagen, aceptaría esta oferta?
No lo creo.

¿Le gustaría que sus hijas sean modelos?
No me gustaría que sean modelos, pero sí me gustaría que sepan de moda, de arte, de historia y que sean lo que a ellas les hace feliz.

¿De dónde nace el gusto por la equitación?
Mi esposo viene de una familia hípica, con el hipismo encontré también un gran amor hacia los caballos. La relación entre jinete y caballo es tan fuerte como la de la pareja. Mis hijas aman los caballos también, es un ambiente muy de familia y eso nos permite compartir más tiempo juntos.

¿Volvería a la televisión algún día?
Tal vez a la televisión, pero no ahora. El modelaje nunca ha sido una prioridad en mi vida, lo he hecho cuando se me ha presentado algo interesante, que cumplía con mis expectativas y tenía ganas de hacerlo.

¿Cree usted que no hay mujer fea sino mal arreglada?
La verdad es que lo feo es muy relativo, creo que fea es la persona que se siente así y de por ende, lo refleja. Primero, uno debe sentirse bonita, y luego debe arreglarse para lucirlo. El sentirse y verse, van acompañados.

¿Algún consejo a la hora de vestir?
Todo está en la actitud y cómo luces un atuendo que va acorde a ti. Uno debe tender a buscar un estilo que acompañe a su personalidad, a tu edad y vestir según la ocasión, sin recargarse.

Deporte
El hipismo es una gran pasión en su vida

Amante de su tierra

Claudia retornó a la ciudad hace tres años luego de vivir siete años en la paz

sábado, 25 de diciembre de 2010

Entrevista a Donato Espinoza: “Se puede vivir de la música...”

Donato Espinoza es uno de los charanguistas más destacados de Bolivia. Nació en Potosí aunque desde sus dos años se trasladó a la ciudad de La Paz donde realizó estudios en el Conservatorio Nacional de Música y la Escuela Nacional de Folklore, también estudió en la Escuela de Música Popular en Buenos Aires – Argentina. Egresó de la carrera de Informática de la Universidad Mayor de San Andrés. Lleva varios años en el campo de la grabación con Digital Audio Estudio.

Recorrió escenarios de Europa, América y Asia llevando la música nacional y particularmente haciendo conocer el sonido del charango boliviano.

¿Cómo nació tu pasión por el charango?

Antes de que nos viniéramos a La Paz, mi mamita que es muy querendona de las costumbres y la música potosina se fue a comprar un “charanguito” muy rústico para que lo pueda colgar en la pared de nuestra nueva casa. Cuando ya estábamos en La Paz bajaba el charango de la pared para jugar y poco a poco le fui dando forma porque me di cuenta que podía transmitir mis sentimientos a través de este instrumento.

¿Cuántos años tenías?

Más o menos 8 años, empecé porque su sonido me llamó mucho la atención, después me gustó más y en el colegio empecé a tocar en las horas cívicas.

¿Qué te dió esta profesión?

Mucho, es increíble que a través de la música y la cultura podamos viajar a lugares que nunca imaginamos. He viajado mucho y creo que gracias a ello la gente asimila más el sonido del charango, sobretodo en el Japón.

¿Cómo fue tu paso por Savia Andina?

Estuve 16 años en esa agrupación, fue una etapa muy importante en mi carrera como músico.

¿Cómo defines tu estilo?

Siempre he sido proponente, no me gusta quedarme en un solo género, he estado escudriñando en el jazz, rock, incluso hice cumbia porque el charango tiene una versatilidad absoluta para poder desenvolverse en cualquier género.

¿Algún logro?

Fui el primero en imponer el charango electroacústico, eso causó mucha polémica en grandes maestros pero a la fecha todos lo usan, sin embargo no he sido lo suficientemente atrevido como para hacer del charango una especie de guitarra electrónica. ¿Alguna novedad para el próximo año?

El próximo año vamos a lanzar el charango eléctrico que tiene todas las características de la guitarra electrónica pero en forma de charango, el sonido va a ser muy particular por lo que ya pronto todos van a poder apreciar este sonido sin igual.

¿Cuántos charangos tienes?


Tengo como seis charangos, entre ellos el que me compre en la Alasita en mi época colegial, el primer quirquincho que me compré y el que recibí en el primer Festival del Charango de Aiquile como el premio al primer lugar junto al charango de oro.

¿Cómo te sientes cuando tocas?

Es una emoción muy grande, primero enfrentarme al público y transmitir todos mis sentimientos, emociones e imágenes.

¿También compones?


Sí, es más, comencé componiendo, eso ha permitido que pueda ganar en festivales, pueda llevar mi música afuera con composiciones mías, temas que los he compuesto para diferentes géneros como el jazz, fusión, por ello creo que hemos aportado a lo que significa la música instrumental que lamentablemente no es muy escuchada.

¿Se puede vivir de la música?

Es relativo, todos los buenos músicos sí lo pueden hacer.

¿Cuál es la respuesta del público paceño?

Siempre es bueno, es exigente pero también es muy cálido.

¿Esta semana tienes un concierto?


Sí, estamos en dos conciertos, lo que pretendemos es terminar con esta etapa de música que estamos haciendo y además cantarle y tocarle al mes de la Navidad. El concierto va a tener dos partes una muy moderna, muy jazz y la otra folklórica y latinoamericana.

Varias personas dicen que los músicos están bastante ligados a los vicios ¿cuál es tu opinión?

Efectivamente está vinculado con la diversión, la bohemia, sin embargo depende de cada uno. Nunca voy a decir que no fui bohemio, esa fue parte de mi vida y la pasé muy bien. Ahora alguna vez hay encuentros con amigos y siempre es bonito tocar y cantar, a veces nos reunimos entre amigos músicos y nos divertimos bastante, hacemos música libre, sin escenarios que te condicionen. Estamos vulnerados al consumo del alcohol y a algunas otras cosas más, pero mucho depende de cada uno, de saber llevar la vida responsablemente y decir no a las exageraciones y sí a poder disfrutar y difundir lo que hemos aprendido.

¿Cómo fue tu juventud?

Chacotera, de chango me encantaba el rock andaba en conciertos, en pubs, siempre he sido bolichero he tenido más amigos rockeros que folkloristas. En otra etapa de mi vida también fui folklorista a morir, por eso tuve la oportunidad de viajar a Europa, todo eso ha hecho que me vaya formando con la música.

¿Cómo era tu Navidad?

Mis navidades eran lindas con buenas sorpresas, gracias a Dios mi mamá ha sabido festejar estas fechas de una forma increíble, me regalaba cosas que necesitaba y me gustaban. También recuerdo que a mis 12 años tenía que tocar con mi poncho y mi charango al Niño Jesús y por un accidente se enroscó los flecos del poncho en mi charango y ya no pude cantarle, esa fue la Navidad más triste que pase. Después con la bendición siempre la pasé muy bien a lado de mi viejita y ahora también a lado de mi hija.

¿Cuáles son las costumbres que tienes en Navidad?

Mi mamá siempre me enseñó a armar el arbolito navideño, el nacimiento, las luces y en la Nochebuena recibimos al Niño con mucho cariño y algarabía.

¿Qué pasó con tus juguetes?

Los tengo de adornos en mi cuarto excepto aquellos que mi madre los regaló a los niños necesitados pero el juguete más lindo que hasta ahora lo conservo es el “charanguito”.

¿Tus hijas siguen tus pasos?


Una sí y otra no, Clarita que vive acá es muy intelectual, a Luciel que vive en Cochabamba le encanta el charango.

En pocas palabras…

Bolivia: Mi tierra querida.

Potosí: La tierra linda que me vio nacer.

Orgullo: Mis dos hijas.

Hobby: Natación.

Admiración: Mi madre.

Color: Violeta.

La Paz: Toda mi vida.

Navidad: Amor y ternura.