sábado, 28 de mayo de 2011

Desiree Duran

Desiree Durán es conductora de televisión, modelo profesional y fue Miss Bolivia 2006, en la elección internacional estuvo entre las diez mujeres más bellas del mundo, obteniendo además dos galardones: El mejor puntaje en la Prueba de Inteligencia y Miss Simpatía. Casada con Rony Aguilera y mamá de tres hijos: Rony de tres añitos, María Agustina de dos y María Victoria que recién celebró su primer cumpleaños . Entre otras actividades que realiza es ser imagen de importantes marcas y también se desenvuelve como maestra de ceremonias en diferentes eventos.

La pasada semana Desiree Durán, realizó una visita a la ciudad de La Paz para organizar lo que será el viernes 27 de mayo, ya que el programa que conduce: “En Hora Buena” se transmitirá en directo desde el Cine 6 de Agosto, en conmemoración a las mamás, será un especial para festejarlas. Es así que fuimos a su encuentro para poder conversar con ella sobre su rol de mamá, tal vez el menos conocido.

¿Cómo distribuyes tu tiempo, siendo mamá de tres niños y con el trabajo que realizas?

¡Ay, es todo una locura! Es complicada la labor de madre definitivamente, hay que tener mucha paciencia, es mucho más complicado que cualquier otro trabajo, la tarea emocional, moral, espiritual, física, es todo. Gracias a Dios tengo el tiempo en el canal de poder disfrutar de ellos en sus primeros meses, de tenerlos en el set, los tres han crecido ahí, han estado en los brazos del dueño, gerente y absolutamente todos los que han trabajado ahí, les gusta muchísimo ir al canal, porque se han criado ahí, en las tardes tengo el tiempo de disfrutar con ellos.

Ya van a la guardería. Sin embargo a veces no tengo el tiempo libre de poder compartir con ellos, de compartir juegos, tengo que dividir mi tiempo con algunas situaciones durante toda la semana, producciones que hacemos con el Canal, antes era solo por las mañanas y ya; ahora estamos haciendo distintos sectores que tengo en el programa, las grabaciones ocupan todas mis tardes, a veces me los llevo, tengo la libertad de hacerlo, pero es difícil también para ellos, porque como todo niño no tienen paciencia, horas velándome detrás de cámaras sin poder hacer absolutamente nada.

¿Quiénes te ayudan en el cuidado de tus hijos?

Gracias a Dios tengo la ayuda de mi esposo, de mi mamá, de mi familia, de mis hermanos, de poder estar en la casa, compartiendo con ellos el tiempo que yo no puedo. Por ejemplo ahora que estoy aquí, ha sido tarea dividida entre mi esposo y mi mamá para poder recogerlos de la guardería para estar en la tarde con ellos, ayudarles en sus tareas. Yo sé que muchos madres pueden decir yo prefiero dejar cualquier trabajo para compartir con ellos, para vivir sus etapas, que es lo ideal, pero no siempre se puede, lo importante es darles calidad de tiempo, que sepan que una está allí. A pesar de todo el trabajo que tenga ellos saben que cuentan conmigo, cuando me dicen mamá llévame, ellos saben que ya está comprometido el día con ellos y para estar en sus reuniones en la guardería, con sus profesores, alguna actividad que tengan, cosas así, trato, es una locura, es cansador porque siempre tengo que estar corriendo.

¿Qué es lo que más te demora para realizar con ellos?

El tema del baño es una locura porque mientras estoy cambiando a uno, ya los otros están embarrados (risas), es bárbaro salir con ellos, tiene que ser con tres horas de anticipación porque ya el uno tironea para un lado ya la otra que quiere llamar la atención a gritos. Es difícil poder medirles el tiempo a ellos y decirles tengo que irme a la peluquería, alistarme, y ese el tema porque en el medio en el que nos encontramos trabajando, en la televisión, tienes que estar impecable, dividir bien mi horario con mis hijos, en cualquier trabajo tienes que estar bien.

Gracias a Dios he tenido la aceptación de diferentes empresas que siguen confiando en mí. Una experiencia, he pasado dos semanas de locura entre mi viaje acá, tres trabajos de maestra de ceremonia que ya tenía programados, cuatro filmaciones, dos sesiones de fotos, y encima el cumpleaños de mi hija, decidimos con mi familia realizarlo todo nosotros, todo el mundo costurando, desde hacer canastas, agotamos toda creatividad y toda habilidad que teníamos, así que hasta las doce de la noche, tíos, primos, primas, mi madre, todo el mundo.

¿De cuál de tus hijitos es su cumpleaños?


De la que cumple un año, de la última, de María Victoria.

¿ La enseñanza más importante que has aprendido de tu mamá y ahora la practicas con tus hijos?

El poder hacerles saber que yo siempre voy a estar ahí, porque mi mamá a pesar que ella era la que nos llamaba la atención, la pegadora, la “wasqueadora”, lo que pillaba nos los tiraba, quizás voy a correr y me alcance, nada, pero siempre tuve una confianza increíble con mi madre, con la que compartía todo, siempre fue mi mejor amiga. Entre los recuerdos que tengo era quedarnos solas en la casa, encerrarme en su cuarto, vestirme, ella me vestía con su ropa, yo le decía lo que se tenía que poner, nos disfrazábamos, nos poníamos a bailar en su cuarto, encima de la cama, eso me encantaba. Eso es lo que yo hago con mis hijos, si bien les corrijo, trato de enseñarles todas las cosas, el concepto de la obediencia, de la responsabilidad, de a poquito hay que ir inculcándoles, ellos saben que conmigo pueden divertirse, jugar. Es una relación bellísima, todas las enseñanzas que me dejó, el respeto para con los mayores, con todas las personas. Ella siempre me enseñó educación, yo trato de enseñarles a mis hijos, ella ha logrado eso conmigo, me ha educado y yo la pasaba tan bien con ella podía hacer cosas que no podía hacer con nadie, saltaba en los sillones, era prohibidísimo porque los asientos de la sala son solo para sentarse, parece contradictorio pero al igual que ella les hago entender a mis hijos que soy su amiga.

¿Con tres hijos, cómo haces para compartir con tu esposo?


Es más difícil todavía (risas), es tan bello el regalo que Dios que me ha dado con toda mi familia en general, porque si bien mis padres son separados hace muchos años, mantengo una relación muy bella con toda mi familia, con mis tíos, mis tías; somos tan unidos que yo tengo la libertad de decidir con mi marido si queremos dormir o mirar películas y estar nada más juntos, tengo a mi mamá, tengo a mis tías, a mis primas que me ayudan, ni siquiera digo: ¿Pueden? Directamente alisto mochilas y los llevo y les digo que los voy a recoger mañana, si es que me los devuelven al día siguiente, tengo que llamar, rogar para que me los devuelvan, no los llevo una semana y ya están llorando para que los lleve, sobrinas, primas, tías, tías, absolutamente todas son parte de esa ayuda que me brindan.

¿Si tendrías que describir a tus hijos cómo lo harías?


Tienen personalidades tan distintas que yo no puedo creer que hayan salido de la misma madre (risas). Es increíble el estilo de cada uno de ellos, es tan distinto. Ronysito es un caso serio para morirse de la risa cuando uno le escucha hablar, parece un viejito.

¿Es muy maduro?

Si, como cuando mi madre quiere salir y le dice: ¿Abuelita, usted quiere que sufra? Yo no quiero sufrir. O cuando yo lo “trato” (reñir), a mi me dice: ¿Dónde esta la madre que me ama? No es justo que no me ames y yo te amo ¿Por qué no me quieres? Yo que la quiero tanto. Es súper mimado y consentido. Es un caso serio, tiene cada salida y cada idea, pero es lo más cariñoso, lo mas amado, es un niño tan tierno, increíble, eso lo demuestra en todas partes donde va, es muy sentimental.

¿A tu hijita Agustina cómo la describirías?


Mi hija es un caso serio, en otro sentido, es terca como una mula, nada dócil, de sentimental no tiene nada, ella pone sus reglas, ella hace lo que quiere hacer, no hay quien, ni cinturón que le haga entender que las cosas se tienen que hacer de otro modo; ella es metida en sus ideas, tiene un carácter muy fuerte, es súper dominante. Ella es el centro de atención donde va, en realidad los tres, han sido tan bendecidos, porque donde van son el centro de atención. Ella hace que el lugar sea suyo, si va a un cumpleaños hace que el cumpleaños termine siendo el cumpleaños de ella. Ella hace lo que cree que se debe hacer no espera que nadie la este alentando, con el carácter tan fuerte que tiene.

¿Y la más pequeña María Victoria, cómo es?


María victoria es el ángel de la casa, es dulce, es buena, es todo lo que sus hermanos no han sido, porque desde bebecita nunca lloro, nunca se despertó en las noches. Ni Rony, ni Agustina no supieron lo que era estar en carro, ni andador, ni en la cama querían estar; siempre alzados en brazos. En cambio ella es amadísima y tiene una mirada de ángel, se la ve tan dócil, vino a completarnos, era lo que faltaba en la familia.

Entrevista a Paula Valdez, conductora de El Ojo del Alma

Desde hace algunos años Paula Valdez llega a los hogares bolivianos a través de su programa “El ojo del alma”, espacio que desde su inicio pasó por diferentes casas televisivas. Esta producción, pensada sobretodo en la cultura paceña poco a poco se convirtió en una de las favoritas de la mayoría de los televidentes ya que sus segmentos son de bastante interés. En esta fecha tan especial quisimos destacar a Paula Valdés, la madre, hija y profesional, conozcamos algo más de ella.

¿Qué recuerdos tienes de tu infancia?

Una muñeca rubia en mecedora, mi encuentro con papá en el aeropuerto, los juegos en el patio de mi casa, un par de cachorros llamados “Yanqui” y “Negrita”, mi mamá llevándome a una sesión de fotos en una tarde lluviosa, mi abuela contándome la historia del Oso y la luna, un disco de Gipsy Kings y mi resistencia a jugar con Barbies. Quizá no son tantos como debería, pero los pocos que tengo siguen siendo intensos.

¿Cómo fue tu época colegial?

Marcada por los cambios. Divertida en kínder, dura hasta tercero, confusa hasta sexto y luego, a mis 12 años, llegó todo eso junto porque nos mudamos a Santa Cruz, donde salí bachiller.


¿Eres de las que le dio dolores de cabeza a su mamá?

No creo. Tenemos un carácter muy parecido y alguna vez eso derivó en roces, pero creo haberme esforzado para no hacerle pasar momentos duros o situaciones que puedan provocarle “dolores de cabeza”.

¿Recuerdas el primer obsequio que le diste?

Un corazón de mazapán, aplastado y sin forma, horrible. Todo el curso hizo ramos de flores, preciosos, en semillas de durazno. Como yo no quería que mi mamá se enterara de la sorpresa, jamás le pedí nada, mala idea. Hasta ahora recuerdo lo mal que me sentí al tener que regalarle eso en su día.

¿Cuáles son las palabras que la identifican?

Fuerza, sacrificio, rebeldía, y sinceridad.

¿Cómo es Paula, la mamá?

Una leona, casi camino sobre él para protegerlo, pero al mismo tiempo lo dejo libre para que descubra el mundo. Puedo asfixiarlo con besos, caricias y derretirme mirando sus ojos, pero también puedo “rugirle” un poco, ponerme firme y regresarlo al camino cuando se desvía. Soy madre y padre. Le hablo de historia, pero también de chicas. Pintamos un cuadro, pero también jugamos futbol. A veces también debo ser hermana, crear una complicidad inquebrantable y sincera. Me esfuerzo por ser su amiga, aunque en realidad vivo enamorada de él y se lo hago saber todos los días.

¿Qué fue lo primero que hiciste cuando nació tu pequeño?

Temblar, llorar, abrazarlo fuerte y agradecerle por haberme elegido. Luego suspiré y recuerdo que mientras él me miraba fijamente a los ojos, su fuerza me estremeció y justo en ese momento comprendí que mi vida jamás volvería a ser la misma.

¿Recuerdas su primer día de clases?


Sí. También temblé, lloré, lo abracé fuerte y casi pude escuchar cómo se me partía el corazón al dejarlo en su jardín. Las educadoras casi tuvieron que consolarme más a mí que a él, que en realidad estaba bastante tranquilo

¿Cambió tu vida desde su llegada?

Bastante, aunque más que adaptarme yo a la presencia de mi hijo, siempre he tratado de hacerlo a él parte de mi vida. Pienso que así es más fácil para ambos. Desde pequeño lo he llevado a muchas actividades mías, conoce lo que hago, conoce a mis amigos, compartimos actividades, casi siempre es un “camarada” más.

¿Es difícil realizar actividades nocturnas, porque él te espera para dormir?

Ahora no tanto, porque tengo la ayuda de mi Sofi (su nana) que me hace más fácil la vida. Por supuesto, mis padres siempre han estado ahí cuando los necesité. Santiago adora las “pijamadas” en casa de sus abuelos.



¿Cuál fue el primer regalo que te dio tu pequeño?

Un papel arrugado con un dibujito de los dos, con un corazón en medio. Apenas sabía dibujar, pero se destacan nuestras sonrisas muy grandes. Lo tomo como un símbolo de lo felices que somos ahora y lo tengo guardado en un lugar muy especial para los dos.

A todas las madres que tienen hijos únicos les recomiendan el hermanito para que no se sientan solos 

¿cuál es tu opinión?

No creo que el sentirse solo o acompañado dependa de la presencia de un hermano menor. Personalmente, me molesta mucho cada vez que me dicen eso. La decisión de tener un hijo es demasiado importante como para que se la reduzca a “es que tiene que tener alguien con quién jugar”.

¿Crees que tu niño está “limitado” de alguna manera a realizar algunas actividades que tú realizabas de pequeña?

Para nada. Quizá el mayor valor que le enseño es la libertad y él sabe que puede elegir las actividades que más lo llenen y lo hagan sentir feliz. En los tiempos actuales donde tienen tantas cosas a su alcance, su visión de mundo es completamente distinta a la nuestra, a su edad.

Las últimas décadas las estadísticas de madres solteras se incrementaron ¿a qué crees que se deba ello?

Muchas causas, quizá la principal es que las mujeres nos hemos dado cuenta de que no necesitamos depender de la presencia de un hombre para guiar a un hijo por la vida. Independientemente del nivel socioeconómico, que ciertamente puede facilitar o complicar el proceso, finalmente la esencia luchadora de la mujer sale a flote y el riesgo de quedar sola a cargo de un hijo ya no provoca el temor (sobre todo a la censura social) que antes significaba.


La Profesional

Hablando de tu trabajo ¿cuándo te volvemos a ver en la pantalla chica?.

El regreso está previsto para las próximas semanas. En junio seguramente ya estaremos disfrutando del nuevo ciclo del programa por las pantallas de PAT.

¿Cómo fueron tus inicios?

Comencé haciendo prácticas universitarias en el departamento de producción de la red ATB, pero mi sueño era el periodismo. Un buen día me planté frente al jefe de prensa de aquella época, Juan Pablo Guzmán, le dije que me tomara en cuenta para hacer algo más que ordenar periódicos, pautear cintas o esas cosas que siempre mandan a hacer a los practicantes y al día siguiente estaba en las calles con camarógrafo, haciendo mis propias notas para el informativo.

¿Cambiará de alguna manera la característica del programa?

Sí, habrá mucho más énfasis en las entrevistas con gente del arte y la cultura, intentaremos hacer unas presentaciones musicales en vivo y abriremos las puertas al público para que sea parte de las producciones.

Algún mensaje a las madres

Que no dejen de ser mujeres para ser madres. Hay quienes abandonan sus propios sueños y limitan su propia vida a nombre de sus hijos y dejan de ser ellas mismas. Se puede perfectamente ser ambas cosas.

Soy madre, pero también Desirée Durán

La conductora prepara para mañana un especial para mamás paceñas

¿Es difícil ser mamá y tan famosa como tú eres?

 No les voy a mentir, no es nada simple. Es muy complicado poder dividir el tiempo y el poder estar impecable todo el momento como se pide en televisión. Cuando tienes hijos tienes que jugar con ellos, poder darles de comer, permitir que hagan desastres y todo lo que quieran hacer, el compartir con ellos se complica, pero tengo una familia que me ayuda en todo.

¿No sientes que les quitas tiempo a tus hijos por el trabajo?

 
 A veces tengo producciones, sesiones, soy maestra de ceremonias, les quito tiempo a mis hijos, el cansancio físico y emocional es estresante; pero gracias a Dios tengo mis niñeras, a mi mamá y a mi familia que me ayudan y son una bendición.

 ¿Eres una mamá que hace de todo con sus hijos?
 
 Yo no me imaginaba que algunas personas pensasen que yo no hacía nada por mis hijos, yo los ayudo a hacer sus tareas, a bañarlos y más. A veces me dicen que mis hijos se portan de cierta manera por falta de atención y yo quedo sorprendida porque son los más adulados que hay.

¿No pensaste en dejar tu trabajo por la familia?
 
 No, yo no lo dejaré porque tengo más satisfacción con mi trabajo y con mis hijos. Yo soy madre, pero también soy Desirée Durán, una luchadora en todo y una triunfadora.

Se dijo que arruinaste tu vida  con el primer embarazo...
 
 Sí, dijeron que yo lo había arruinado y que cualquier futuro ahí se había quedado enterrado. Yo no entiendo por qué la gente habla así, si las mujeres que son madres saben que más bien los hijos son una palanca para surgir. Cuando uno tiene hijos se siente invencible, una debe sentirse así.

¿Por qué crees que se vio como algo negativo?
 
 No sé, porque mis hijos son lo más positivo que yo he tenido en mi vida y ninguna experiencia se compara; ni viajes ni concursos o trabajos. Con ellos aprendo y comparto todos los días experiencias buenas.

¿Crías a tus hijos bajo tus propias reglas?
 
 Sí, nadie me los cría, yo los crío porque soy su mamá y ninguna persona se mete en eso. Mi esposo Rony me apoya, gracias a Dios tenemos buena comunicación y me ayuda mucho.

¿Los castigas?
 
 Sí, cuando tengo que darles les doy porque así se corrigen. Para mí no hay psicólogo que valga, a mí me criaron así, les doy con el cinturón.

¿A ti te criaron así?
 
 Sí, mi mamá nos corregía así y, sabes, yo siempre fui la mejor amiga de mi madre: la adoro y espero algún día dar la talla como ella.

¿Apoyarás a tus hijos en el camino que quieran seguir?
 
 Sí, espero poder guiarlos y ayudarlos a que sigan su propio camino.
 
Desirée

Fue una de las representantes bolivianas que más se acercó a la corona del Miss Universo. Ahora es la presentadora de En Hora Buena de la red PAT y mañana estará en La Paz.

Su esposo

“A Rony siempre le dije cómo quería que fueran mis hijos. Él sabe que no decido nada por capricho y él me entiende y me apoya. A veces le digo: ‘Hablá con tus hijos porque no sabes cómo se portaron’ y él siempre está dispuesto a ayudar. 

Su madre

“Es mi ejemplo, para mí es lo máximo. Adora a mis hijos y ellos la aman profundamente”, sonríe.